Archivo para Blue Jays

Una noche de Grandes Ligas (II y final)

Posted in Reflexionando en Canada with tags , , , , , , , , on mayo 18, 2013 by ralexdelpino

Blue-JaysMientras Dickey seguía con su recital de knuckleballs, yo estaba más intraquilo que el fanático número uno de los Blue Jays –y mire que había cada canadiense loco ese día. Tenía dos opciones: quedarme sentado y disfrutar de la mejor pelota del mundo a solo 50 metros de mí, o salir y recorrer aquel estadio gigante, interactuar con la gente, explorar cómo se vive el béisbol a miles de kilométros de mi Cuba.

Aunque no tengo ningún otro patrón comparativo, me atrevo a asegurar que los canadienses son las personas más amables del mundo. Para todo ponen cara agradable, y si de casualidad tropiezas con uno de ellos te dicen 100 veces “I´m so sorry”. Por eso decidí aprovecharme de esa generosidad para hacerme el desentendido y conocer zonas del estadio donde supuestamente no debía estar. Sigue leyendo

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Una noche de Grandes Ligas (I)

Posted in Reflexionando en Canada with tags , , , , , , , , on mayo 17, 2013 by ralexdelpino

Cuba/BeisbolSi hay una noche que no olvidaré jamás, creo que será la del 14 de mayo de 2013. Sé que todavía soy joven y es muy probable que los mejores momentos de mi vida estén por llegar, pero solo hablo de una noche, ni siquiera de un día completo. De todas formas, la competencia está bien fuerte para eventos futuros, porque dudo que alguno pueda superar la primera vez en mi existencia que vi, en persona, un partido de las Grandes Ligas de Béisbol.

Tal vez alguien me juzgue de pretencioso por anunciarlo de esta manera, mas no me importa. Para mí, que soy un adicto a los deportes, este acontecimiento ha dejado una huella imborrable que me hace desear ahora mismo tener  muchos nietos, para poder contarles esta historia una tarde de domingo, con ellos sentados en mi regazo.

Y ni siquiera sé por donde empezar. No sé si hablando de Dickey y su knuckleball endemoniada, o de la fuerza del “Kung Fu Panda” Sandoval… Quizá deba referirme primero a la majestuosidad del Rogers Centre, o a lo mejor sea la fanaticada canadiense la que merezca las primeras líneas.

Dada la contradicción, es mejor combinarlo todo y narrar de a poco lo sucedido. Sigue leyendo

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